8.4.15

Salmón de río.

Quiero brindar por esas fabulosas personas que se sienten y se saben diferentes a una sociedad. Que no les da miedo ser diferentes. Por las que son como son,  punto. No necesitan impresionar a nadie porque ellos mismos impresionan con su genialidad. Nutren su ser y espíritu con lo que les apasiona, con lo que los hace realmente sonreír, realmente vivir. 


No crean que soy una persona negativa que vive siendo antisocial. Me considero, en la mayoría del tiempo, muy positiva y social. Pero, últimamente me he sentido sola. Me he sentido en un ambiente que no busca lo verdadero, que aparenta mucho y dice poco.




Me considero un salmón de río. 
Considero que hay muchos salmones de río como yo por ahí.

Un salmón transparente, que intenta nadar contra un mundo absurdo, complejo y vacío.

Imagino que los salmones deben experimentar muchísimo miedo, deben sentirse muy solos. ¿Alguna vez has nadado contra corriente? 

Investigué sobre el tema. 



Resulta que los salmones son peces marinos y de agua dulce de la familia de los salmónidos distribuidos por los océanos y mares de casi todo el mundo. Algunas de las especies de este género son diadromonos,osea, que nacen en aguas dulces, migran al océano y vuelven al agua dulce para procrear.

Existen muchos tipos de peces migratorios. Pero creo que el salmón es de mis favoritos.


El salmón nace en un río y permanece en agua dulce mientras es pequeño. Cuando llega su pubertad de pez, baja hasta el mar, donde vive y llega a su madurez. Cuando siente que ha llegado la hora de volverse un papá salmón, vuelve al rio donde nació y todo inició. Los salmones saben cuál es su misión y lo que deben hacer para llegar a ella. 

Al llegar a lo alto del río, por instinto saben que no habrá comida para ellos y que simplemente irán a aparearse, desovar, fertilizar y morir. Así lo han hecho sus antepasados, pues cada salmón regresará al río donde nació para perpetuar la especie.

Un doctor llamado "William Tavolga", zoólogo del Mote Marine Laboratory, hizo diferentes experimentos con peces y básicamente descubrió que los peces muestran respuestas de miedo y dolor. ¿Crees poder ponerte en las "branquias" del salmón por un día de tu vida? Sabes que pronto vas a morir, y aún así pones todo tu esfuerzo por el destino que tienes sobre tu pequeño cuerpecito acuático.


Bueno, bueno. Que aburrido. Ya no hay que hablar de peces. Esos son para comerlos y ya.



Nadar en contra corriente en la vida puede ser extremadamente difícil, pero es el precio de la verdadera realización. Nadar contra corriente puede ser intenso, puede ser retador.Finalmente, ¿para qué nadas contra corriente si sabes que morirás?

¿Qué te hace luchar contra corriente?



Brindo por ti. Brindo por mi, y por el salmón que cenaremos esta noche.




evidente contraste

Soy una persona exigente, anhelo lo extraordinario. 

Tal vez esto se deba a los múltiples temores que tengo en la vida, o simplemente me aferro a la idea de que la vida de por sí es extraordinaria y debe ser capaz de darme un poco más.

En mi vida he sentido abismales vacíos difíciles de llenar debido a su complejidad y esencia, y aunque me parece que me han servido para madurar, me duele pesar lo profundas que son ciertas necesidades que considero tener.

Pero, aunque ciertos abismos están ahí, también están hermosos valles llenos. Esos valles, son por los que vivo, por los que me sonrío. Los valles y abismos son contradictorios relacionándose, pero, como se dice, los opuestos se atraen, y se atraen hacia mi. 

Uno de los tal vez hallazgos o brillantes invenciones ( que algún día espero podré saber la opción) del hombre es sin duda la religión. La religión, que en algunos casos ha provocado tanta irónica fragmentación. Me parece que todas concuerdan en un bello aspecto: Dios. Que es… extraordinario. ¿Curioso, no lo es?

o que já foi.


¿Para qué reprimirlo?, más bien, ¿cómo vivirlo?

Las fotografías y por lo general mi terca mente me regresan a recuerdos tan lejanos como tan vívidos, tan intensos para mí. No imagino mi vida sin los recuerdos, sin la nostalgia, que diría yo, forma parte de mí y me recuerda día tras día lo que una vez fue y no será jamás. Sé que lo eh dicho muchas veces aquí y seguiré haciéndolo hasta que mi mente me indique que es momento de dejar de decirlo, pero para mí es muy interesante preguntarme qué hubiera sido de mi vida si ciertas decisiones importantes no hubieran pasado. Y me refiero a esas decisiones que cambian tu vida, que marcan toda tu existencia y porqué no.. tu ubicación geográfica.

Me cuesta mucho recordar, no porque mi memoria falle y mis recuerdos estén inconclusos, sino porque siempre ese anhelo es asociado con una fría indecisión entre un sentimiento alegre o triste. Porque algo es claro, la nostalgia puede ser una nostalgia alegre, donde lo recuerdas y eres feliz, o puedes acordarte de algo y no saber que pensar de ello o inclinarte al lado triste o difícil. Mi mente está en el segundo apartado. Quiero realmente encasillar mi nostalgia, pero simplemente cuanto más lo trato, más complejo me resulta.


Pero, tal vez...sólo tal vez.. a final de cuentas la nostalgia está ahí por algo, tomando la forma de una persona, de una persona que alguna vez fue mi gran amiga, y al menos una vez al día la recuerdo y sonrío, porque sé que la volveré a ver en unos cuantos días más. Mi bella y gran amiga.

Secretos

Tengo un secreto que contar. Es uno de esos que no quieres admitir, pero que tampoco quieres negar. Tuve una chispa de amor, un amor efíme...