8.4.15

evidente contraste

Soy una persona exigente, anhelo lo extraordinario. 

Tal vez esto se deba a los múltiples temores que tengo en la vida, o simplemente me aferro a la idea de que la vida de por sí es extraordinaria y debe ser capaz de darme un poco más.

En mi vida he sentido abismales vacíos difíciles de llenar debido a su complejidad y esencia, y aunque me parece que me han servido para madurar, me duele pesar lo profundas que son ciertas necesidades que considero tener.

Pero, aunque ciertos abismos están ahí, también están hermosos valles llenos. Esos valles, son por los que vivo, por los que me sonrío. Los valles y abismos son contradictorios relacionándose, pero, como se dice, los opuestos se atraen, y se atraen hacia mi. 

Uno de los tal vez hallazgos o brillantes invenciones ( que algún día espero podré saber la opción) del hombre es sin duda la religión. La religión, que en algunos casos ha provocado tanta irónica fragmentación. Me parece que todas concuerdan en un bello aspecto: Dios. Que es… extraordinario. ¿Curioso, no lo es?

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